
Las ruinas de esta antigua atalaya se encuentran en la Dehesa de Fuentelámparas, cercana al barrio de la Estación de Zarzalejo, en una finca privada.
La planta del torreón es rectangular de 11,8 x 9,6 metros de base y de 2 metros de grosor, con una estructura hueca. Está realizada con hiladas de sillarejo de granito local, de las que actualmente sólo se conservan 1,5 metros de altura.
Esta atalaya tiene la peculiaridad de que durante la Guerra Civil se utilizó como fortín, del que aún queda el nido de ametralladoras de forma circular, realizado con parte de la sillería de la torre, además de la utilización de cemento y ladrillos para cerrar la estructura.
El estado de conservación es malo en general, ya que no sólo debió socabar el interior del torreón el nido de ametralladoras, sino que ya debía de estar en estado semirruinoso cuando se volvió a utilizar.
Es difícil estimar la funcionalidad y cronología del edificio. Por su tipología y situación, podría cumplir una función asociada a la protección de pastos y lindes de algún señorío, semejante al torreón de Mirabel. Sin embargo, el grosor de sus muros y su forma de acceso son un indicio de una mayor antigüedad.